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Calentamiento  Global – Las 5 Peticiones de BirdLife para Copenhague
Calentamiento Global – Las 5 Peticiones de BirdLife para Copenhague

BirdLife es la red más grande de organizaciones de conservación siendo Pronatura el socio de BirdLife en México. Los Socios de BirdLife que provienen de hasta 19 países están en la actualidad en Copenhague trabajando para asegurar que se llegue a un nuevo pacto mundial que haga frente a las amenazas que representa el cambio climático tanto para las personas como para la naturaleza.

La Asociación de BirdLife está demandando a los líderes mundiales que se pongan de acuerdo en concretar objetivos en Copenhague durante las próximas dos semanas a fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero” dijo Melanie Heath – Asesora Senior en Cambio Climático de BirdLife.


El pasado lunes 7 de diciembre comenzó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Copenhague donde los gobiernos están reunidos para acordar las acciones que hagan frente al cambio climático. Es de importancia crítica que un nuevo pacto mundial se logre respecto al cambio climático antes de que sea demasiado tarde.

En el pasado siglo, la temperatura de la Tierra se ha incrementado en una media de 0.74°C. Incrementos de temperatura más allá de los 2°C ya han sido contemplados así como sus catastróficas consecuencias en la naturaleza, la población y la economía global. “El cambio climático está sucediendo”, añadió Melanie Heath. “En algunos lugares la temperatura media ya se ha elevado más allá del techo de los 2°C. Existe una ventana de oportunidad para que entre ahora y el 2015 podamos de manera significativa bajar o retardar los esperados aumentos en la temperatura global”.

Entre algunos de los impactos derivados del cambio climático se encuentran las sequías, destrucción de cosechas, inundaciones, elevación del nivel del mar, y eventos climáticos extremos que ya están sucediendo a lo largo y ancho del mundo y que además afectan de manera más drástica a los más vulnerables ecosistemas y a las poblaciones humanas más pobres. Los rangos de distribución de plantas y animales ya están cambiando y los estudios demuestran que muchas especies no podrán adaptarse a tiempo ante los rápidos cambios climáticos que están sucediendo.

“BirdLife cree que es esencial que los resultados de Copenhague reconozcan la vital importancia de salvaguardar la biodiversidad, los ecosistemas así como los esenciales servicios que éstos proveen a la hora de mitigar y adaptarnos al cambio climático” añadió Heath.

Los ambientes sanos y biodiversos juegan un papel primordial a la hora de mantener y aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático a la vez que ayudan a mitigar sus efectos.

Al conservar los hábitats ricos en carbono, como es el caso de los bosques, aseguramos que este carbono permanece almacenado en estos ecosistemas y que así continúa secuestrado en ellos sin regresar a la atmósfera.

Los ecosistemas sanos también juegan un papel vital en la adaptación al cambio climático a través de la protección de la base del recurso natural, ofreciendo alternativas de vida y manteniendo la resistencia a futuros cambios de clima.

BirdLife se ha unido a un consorcio de aproximadamente 500 ONGs de medioambiente y desarrollo, conocido como la Red de Acción Climático, que está trabajando para limitar el cambio climático a niveles sustentables y que a la vez está llamando a conseguir un ambicioso y vinculante acuerdo en Copenhague.

La Asociación de BirdLife cree que cualquier pacto global que se logre en Copenhague debe de incluir las siguientes 5 acciones:
1. Reducir las emisiones globales en la cantidad necesaria para limitar los incrementos globales de la temperatura a menos de 2°C por encima de los niveles pre-industriales. Los países desarrollados deberían de asumir el liderazgo a la hora de reducir sus emisiones, pero también los países en vías de desarrollo deben de actuar. Las emisiones globales deben de llegar a un tope y después descender antes del año 2020 y transitar al 80% debajo de los niveles de 1990 para el año 2050. Los países industrializados deben de asumir objetivos de reducción de hasta el 40% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020.
2. Reconocer la vital importancia de salvaguardar la biodiversidad, los ecosistemas y los servicios esenciales que éstos proveen a la hora de mitigar el cambio climático, en particular, la reducción de las emisiones generadas por la deforestación y la degradación (REDD por sus siglas en inglés). La deforestación tropical contabiliza el 15-20% de todas las emisiones producidas por el hombre y debería ser reducida a cero para el año 2020. REDD debería de priorizar la conservación de los bosques tropicales ya que son más densos en carbono, y debe de excluir la conversión de bosques naturales a bosques industriales o plantaciones. REDD debe de incluir cláusulas que aseguren la conservación de la biodiversidad ya que son los animales y plantas de los bosques naturales los que ayudan a crear la densidad de carbono. REDD debe respetar, apoyar y promover los derechos de las comunidades locales e indígenas.
3. Reconocer la vital importancia de salvaguardar la biodiversidad, los ecosistemas y los servicios esenciales que éstos proveen en la adaptación al cambio climático. Los ambientes sanos y biodiversos juegan un papel vital a la hora de mantener y aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático. Los resultados de Copenhague deben incluir el tomar una aproximación ecosistémica para toda la adaptación, y deberían de señalar el uso directo de los ecosistema como parte de la estrategia que ayude a la población a adaptarse a los efectos adversos del cambio climático así como deberían de reconocer a los ecosistemas vulnerables como una preocupación prioritaria
4. Otorgar financiamiento a los países en vías de desarrollo para la reducción de las emisiones que provienen de la deforestación, facilitar la adaptación al cambio climático y apoyar un desarrollo bajo en carbono. Se necesitarán por lo menos $200 billones anualmente hasta el año 2020, incluyendo los $35 billones para REDD y los $100 billones que faciliten la adaptación de los países en vías de desarrollo a los impactos inevitables generados por el cambio climático.
5. Asegurar que cuando los países desarrollados reporten sobre sus sectores de uso de la tierra incluyan una contabilidad completa de las emisiones de carbono generadas hacia, y removidas de, la atmósfera. Las reglas de juego actuales permiten que los países oculten emisiones a la vez que proclaman se les reconozca por su papel en el almacenamiento de carbono y las reglas que se están proponiendo para Copenhague son todavía peores que las antiguas que permiten este ocultamiento.



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