El pasado 12 de marzo en Mérida Yucatán, se dio fin con las actividades programadas para El III Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas, el cual dio inicio el pasado 9 de marzo, donde se contó con la presencia de más de 800 personas de diferentes países, tanto de centro América como de México, quienes debatieron y escucharon más de 250 presentaciones, todas ellas con un alto nivel de información y calidad de los expositores. Todo esto impulsado por la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo y por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México.
El objetivo de tal evento no fue o mejor dicho no es más que un espacio en el cual se puede obtener mayor información del tema, compartiendo experiencias o intercambiando ideas con personas de diferentes lugares. Este III Congreso Mesoamericano tiene por objetivo dar seguimiento a las regiones que se han considerado prioritarias en favor de las áreas protegidas. En el congreso se hizo el debate respecto a los temas seleccionados para los simposios:
1. Áreas Protegidas y Cambio Climático
2. Expansión y Fortalecimiento de Áreas Protegidas Costeras Marinas
3. Gestión de Áreas protegidas y Pueblos Indígenas y Afro-descendientes
4. Gestión Territorial y Gobernanza en Áreas Protegidas
5. Cooperación e integración Regional
6. Estrategias de Financiamiento para Áreas Protegidas
Cada uno de estos será desarrollado a voz de expertos en el tema, dejando abierto el debate, cuestión, colaboración, información, etc.
v Humedales.
Convención Ramsar de Humedales de Importancia Internacional reconoció al Gobierno de México por todo el esfuerzo dedicado a la conservación de este tipo de ecosistemas y por su eficacia en la convención. Con 131 humedales enlistados, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial de países con la mayor cantidad de humedales inscritos, en primer lugar se encuentra Reino Unido con 167.
v Cambio Climático.
v Arrecife Mesoamericano (su importancia).
DECLARACIÓN DE MÉRIDAZ
Los Ministros de Ambiente de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, reunidos con motivo del III Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas (III CMAP), reafirmamos nuestro pleno convencimiento de que una gestión proactiva y sólida de las áreas protegidas debe considerarse como el sustento primordial para la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad y que mediante procesos efectivos de participación, esquemas de gestión local y regional, representan un instrumento estratégico indispensable para el desarrollo social y económico en Mesoamérica, dados los retos globales y ante los procesos de adaptación y mitigación al cambio climático.
Manifestamos nuestro reconocimiento y agradecimiento al trabajo realizado a las instancias administradoras de los sistemas nacionales de áreas protegidas, a la cooperación internacional por el financiamiento y colaboración brindada para la ejecución de proyectos exitosamente desarrollados a partir del II CMAP con participación de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y México, mismos que han cruzado la protección ambiental integral, incluyendo de manera destacada la gestión de las áreas protegidas con la participación decidida de los países de la región y sus gobiernos, los pobladores locales, en particular los pueblos indígenas, originarios y las comunidades afrodescendientes, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil organizada, los gobiernos locales, la comunidad científica y académica y los organismos internacionales de cooperación y agencias para el desarrollo.
Reconocemos que nuestras naciones se encuentran en un proceso dinámico de integración económica, social y ambiental. Reafirmamos nuestra voluntad de conseguir juntos y fortalecer una estrategia de gestión ambiental regional en torno a las áreas protegidas, esto con la finalidad de alcanzar un desarrollo sostenible basado en la cooperación, la autodeterminación, los acuerdos y alianzas, el consenso, la justicia social, la equidad, el respeto a las culturas, los derechos humanos y los derechos de las poblaciones locales, de los pueblos indígenas originarios afrodescendientes enmarcados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de sus pueblos, territorios y su biodiversidad.
Con 18 acuerdos, todos relacionados con la conservación de las áreas, así como también propuestas y planes para mejorar las tácticas y planeaciones ya ejecutadas en otros lugares.
Declaramos:
Que reiteramos la importancia del diálogo, el consenso, los acuerdos y la cooperación ante los países de la región como herramientas fundamentales para atender de manera integral los problemas ambientales, los retos del desarrollo sostenible y los grandes desafíos que constituyen las diferentes amenazas como los impactos del cambio climático sobre los ecosistemas y su biodiversidad.