En Memoria de Don Andrés Marcelo Sada

Nacido el 24 de agosto de 1930 en Monterrey y graduado como ingeniero mecánico por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Don Andrés Marcelo Sada deja un notable legado no solo en su trayectoria y liderazgo en el mundo empresarial, sino en el movimiento e institucionalización de la conservación de la naturaleza en México.

Conoció la naturaleza como un cazador responsable. El contacto con ella a través de sus travesías por las sierras, le dio una comprensión de la vasta riqueza y de su vulnerabilidad. En 1961, cuando su hija de apenas un año de edad sufrió un accidente, prometió no volver a cazar, si ella se recuperaba. Fue así como Andrés M. Sada cambió las armas por los binoculares. Interesado en el tema de las aves, investigó literatura referente al tema, conoció a observadores de diversas partes del mundo, aprendió los nombres de las especies en latín, inglés y español e incluso aprendió a reconocerlas por su canto. En 1987, publicó en conjunto con el Dr. Mario Ramos y el Dr. Allan Philips, los ¨Nombres en castellano para las aves mexicanas¨, con la intención de homologar una nomenclatura accesible a todos los mexicanos, sin importar región.

Posteriormente, en 1991 la American Birding Association reconoció a Andrés M. Sada como la primer persona en tener una lista de 900 especies de aves mexicanas observadas en su medio natural. Gran cantidad de las grabaciones que realizó de los cantos de aves del país se encuentran depositadas en la Biblioteca de Sonidos Naturales del Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell en los Estados Unidos.

Gracias a su espíritu emprendedor y con apoyo de sus amigos ornitólogos, científicos y empresarios impulsó la creación de diversas organizaciones. En 1981 varios de ellos, preocupados por la conservación de las aves en el país, decidieron tomar acción y crearon la Asociación Mexicana Pro Conservación de la Naturaleza, actualmente Pronatura. Don Andrés M. Sada impulsaría la institucionalización de Pronatura, estableciendo las bases de su futuro crecimiento como la organización no lucrativa de conservación de la naturaleza de mayor impacto nacional en México, actualmente con seis representaciones regionales en el país.

Puso sus importantes liderazgos empresariales al servicio de la conservación y se imaginó organizaciones capaces de influir en orientar las políticas ambientales y lograr cambios concretos. Un ejemplo fue Ducks Unlimited de México, que, bajo la influencia de Don Andrés M. Sada, se convirtió en una organización conservacionista muy versátil y con un amplio mandato y acciones a favor de la biodiversidad mexicana.

Logró ser impulsor de una mayor visibilidad de la problemática ambiental ante las máximas autoridades de México. Un ejemplo fue el envío de una carta a la Presidencia de la República solicitando la cancelación del proyecto de carretera Sayula-Ocozocuatla que afectaría las selvas de los Chimalapas. La carta, sumada a muchas otras voces locales de los comuneros, artistas, científicos y organizaciones nacionales de la época, logró el desvío de la misma. Ésta y otras victorias a favor de la conservación animaron e inspiraron a muchos jóvenes conservacionistas a involucrarse de manera efectiva en la consolidación de la conservación en México.

A nivel nacional participó activamente en la creación del Consejo Internacional para la Preservación de las Aves Sección México (CIPAMEX). Por su trayectoria y compromiso fue invitado como consejero en diversas organizaciones conservacionistas como consejero fundador de Conservation International-México e impulsor de la creación y primer presidente del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza A.C.

A nivel regional lideró grandes acciones. En Monterrey impulsó la creación y participó como primer presidente del Club de Observadores de Aves. En Saltillo apoyó en la creación del Museo de las Aves de México; también participó en el Consejo Estatal de Flora y Fauna de Nuevo León y Pronatura Noreste A.C.

En reconocimiento a su trayectoria, El Instituto Tecnológico de Monterrey estableció en 2002 la Cátedra Andrés Marcelo Sada en Conservación y Desarrollo Sostenible, una de las tres Cátedras Magistrales del Tecnológico de Monterrey que, durante más de 10 años, ha atraído notables expertos y Premios Nobel a impartir conferencias a la comunidad universitaria en donde científicos nacionales e internacionales comparten con jóvenes y la comunidad sus conocimientos e inspiran a la acción ciudadana.

Recordaremos siempre a Don Andrés Marcelo Sada no solo por sus logros en el sector ambiental, sino también por su disposición a ayudar y a aconsejar, su calidad humana y liderazgo. Don Andrés Marcelo Sada es una figura de inspiración para la causa que abrazó y a la que dedicó parte de su vida con pasión y con sabiduría, que él, como pocas personas, sabía combinar.

Don Andrés falleció el 19 de enero de 2018 en la ciudad de Monterrey.
Descanse en paz.