Aves Rapaces

Las aves rapaces de Norteamérica (águilas, zopilotes, milanos, gavilanes y aguilillas) deben realizar movimientos geográficos
hacia las zonas templadas del continente, dado que durante los meses invernales las condiciones de vida son muy extremas
(bajas temperaturas y escasez de alimento).
Este movimiento migratorio no es exclusivo de las aves de presa, ya que lo hace
la gran mayoría de grupos de aves que habitan aquellas regiones y que de igual manera se ven afectadas por los cambios
climáticos, sin embargo la migración de las aves rapaces es una de las más espectaculares, llegándose a formar gigantescas
parvadas de cientos de miles de individuos que, al unísono, se desplazan de termal en termal hacia sus destinos en el sur.
La migración es un fenómeno que ocurre dos veces por año y que inicia en el otoño, antes de que el invierno alcance al
hemisferio norte. Una vez que el frío llega a su fin, las aves vuelan de regreso hacia sus territorios de anidación en el norte
durante la primavera.
Dada su situación geográfica, el estado de Veracruz es el paso obligado para aquellas especies de aves que año con año realizan
este movimiento, ya sea partiendo del norte de América hacia zonas templadas o viceversa.
Gracias a la orografía del estado,
aquí se monta el escenario ideal para el vuelo: grandes extensiones planas y con temperatura alta en donde se generan corrientes
termales ascendentes (columnas de aire caliente que sube) y que son fundamentales para el vuelo planeado de las rapaces.
Un factor de gran importancia y que es determinante en la incidencia de números tan altos de individuos es la presencia de cadenas
montañosas como la Sierra Madre Oriental y el Eje Neovolcánico Transversal hacia el oeste del estado, y el Golfo de México al
este.
Estos elementos actúan como barreras geográficas para las aves, puesto que desplazarse sobre ellos y la carencia de
corrientes termales significa un gasto más alto de energía. Dichas barreras flanquean el fluir de la migración, dirigiéndola y
compactándola, simulando un gran embudo.
El proyecto es un estudio que tiene sus inicios en 1991, año en que comienzan los conteos y principalmente la búsqueda de los
sitios y periodos idóneos para llevarlos a cabo. Parte medular del proyecto fue también la elaboración de una metodología que
pudiera asegurar la toma de datos de una forma estándar, de esta manera la información que se genera año con año es medible y
comparable.
A partir de 1992 y hasta la fecha, Pronatura Veracruz se ha encargado de coordinar el proyecto teniendo como
objetivo principal la conservación a través del monitoreo y la observación de las poblaciones de aves rapaces migratorias a
largo plazo.
Actualmente el conteo se realiza de manera oficial durante el otoño, del 20 de agosto al 20 de noviembre, en la
ciudad de Cardel y el pueblo de Chichicaxtle, ambas localidades situadas en la parte central de Veracruz.
Para lograr esto es
fundamental la concientización de los pobladores de las regiones en donde la migración tiene lugar. Así en 1995 surge el
proyecto de Educación Ambiental que viene a complementar y conformar el Programa Veracruz Río de Rapaces.
Para más información visita:
www.pronaturaveracruz.org