Mercado Voluntario de Carbono Forestal en México
El mercado de carbono es aquel espacio en donde compradores y vendedores se unen para intercambiar un commodity –
reducción de gases de efecto invernadero (GEI). Actualmente existe el mercado oficial y el mercado voluntario. El
mercado oficial es, por ejemplo, aquel estipulado por el Protocolo de Kioto y participan países que de manera
obligatoria necesitan reducir sus emisiones.
En países como México donde no se tiene esta obligación se tiene el esquema voluntario, que consiste en que
compañías, gobiernos, organizaciones, eventos e individuos, tomen responsabilidad por las emisiones de GEI, que
generan y que las compensen a través de la adquisición voluntaria de certificados de carbono capturado (se
expresan en toneladas de CO
2 equivalente, emitido en un lugar específico que de otra manera hubiera
permanecido en la atmósfera).
Entre las ventajas que tiene el mercado voluntario se tienen las siguientes:
- Proporciona fondos adicionales para proyectos en países en desarrollo.
- Promueve un cambio de actitud.
- Ofrece opciones de mitigación para personas socialmente responsables.
- Impacta positivamente la calidad de vida de quienes desarrollan los proyectos,
generalmente los más pobres quienes a su vez se verán más afectados por el
cambio climático.
- Promueve actividades de adaptación en las comunidades participantes.
Es así como Pronatura México A.C., en conjunto con la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Secretaría
de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), lanzó el mercado voluntario de carbono el 8 de Mayo de 2008,
enfocado en proyectos forestales.
Es importante mencionar que del 20 al 25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) son productoi de
actividades humanas tales como el cambio de la cobertura vegetal y uso de suelo, deforestación, e incendios forestales.
Según el Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero 2002, en nuestro país el 14% de las emisiones
provienen del cambio en el uso del suelo y silvicultura. La mayoría de las naciones incluyendo nuestro país, tienen
oportunidades para aumentar el potencial de captura y almacenes de carbono, mediante las opciones de mitigación que
ofrece el sector forestal.

Es así como la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), ha impulsado el esquema de pagos por servicios ambientales
forestales, dentro de los que se encuentra la captura de carbono (Programa para desarrollar el mercado de servicios
ambientales por captura de carbono y los derivados de la biodiversidad y para fomentar el establecimiento y
mejoramiento de los sistemas agroforestales PSA-CABSA), dentro de las estrategias que el Gobierno de México ha venido
desarrollando desde el 2004, para generar capacidades, combatir la pobreza y mitigar el cambio climático.
Uno de los principales objetivos del programa, es que los dueños de los predios forestales protejan, conserven y
manejen de manera sustentable los recursos, y con ello, generar capacidades locales mediante la formación de recursos
humanos y asistencia técnica. El desarrollo de este programa, servirá como una fuente alternativa y complementaria de
ingresos para el sector forestal, con objeto de reducir la deforestación y al generar capacidades, combatir de manera
frontal la pobreza en Comunidades Forestales de nuestro país.
Proyecto SAO
En el ámbito mundial, se ha reconocido la diversidad biológica de México al ubicarlo dentro de los diez países
megadiversos, los cuales ocupan una cuarta parte de la superficie de la Tierra y concentran cerca del cincuenta por
ciento de la riqueza y diversidad florística y faunística del planeta (Toledo, 1988; Mittermier, 1990 y 1998; CONABIO,
2002). En México, el Estado de Oaxaca es considerada la entidad número uno en cuanto a riqueza y diversidad biológica
del país.
Debido al deterioro ambiental preponderante en todo nuestro país y a las elevadas tasas de deforestación,
segunda causa de mayores emisiones de gases de efecto invernadero, Servicios Ambientales de Oaxaca, A.C. (SAO), ha
desarrollado e implementado desde hace más de una década diferentes proyectos encaminados al manejo integral
de los recursos naturales y ha buscado alternativas para potenciar el trabajo comunitarioen las siguientes regiones del
estado: Mixe, Sierra Norte, Sierra Sur y Chinanteca.
A través de proyectos de reforestación, regeneración natural y sistemas agroforestales, entre otros, se ha incrementado
la biomasa y cobertura forestal, coadyuvando a la conservación, mejoramiento y mantenimiento de la biodiversidad,
incidiendo directamente en la promoción de corredores biológicos, frenando la fragmentación de los remanentes de bosque
mesófilo de montaña, logrando la conservación de suelos, promoviendo aumento de la cantidad y calidad del agua, y
mitigando el cambio climático a través de la generación de certificados de captura de carbono.
En el aspecto social, están promoviendo el desarrollo integral comunitario que permite mejorar la calidad de vida de las
familias involucradas, además de fortalecer los esquemas tradicionales de organización. El proyecto ha permitido la
incorporación de las mujeres y a su vez a proporcionado alternativas económicas a las comunidades indígenas que presentan
una economía conocida con el nombre de pobreza y pobreza extrema. Los beneficiarios en el corto, mediano y largo plazo de
este proyecto, son los propietarios de los predios forestales y las comunidades adyacentes.