Restauración Ecológica

Trabajamos en la recuperación forestal de zonas estratégicas del territorio nacional, principalmente en cuencas hidrológicas y áreas naturales protegidas, lugares clave en la recarga de los mantos acuíferos, fuente esencial de abastecimientos de agua en México.

La estrategia de reforestación que llevamos a cabo, constituye una pieza fundamental en la labor de restauración ecológica puesto que no solamente centra su atención en la plantación de un árbol, sino en el aseguramiento de su sobrevivencia, la adecuación y mejoramiento de los suelos donde se encuentra, y la creación de alternativas económicas para la gente que habita cerca de él. Es por tanto, una interacción de procesos que impactan eficazmente en los planos ambiental y social.

Por otra parte, contamos con proyectos de captación de agua que facilitan su disponibilidad, a través de la colaboración de las propias comunidades, esto lo logramos a través de ollas captadoras de agua, cisternas individuales y comunitarias; y techos captadores de agua de lluvia. Adicionalmente, contamos con la implementación de plantas de tratamiento de agua residual, las cuales cuentan con sistemas de energía alternativa que conlleva a menores costos económicos.

Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua

El Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua (PNRCA), creado en 2007 se ha consolidado gracias al trabajo continuo de las instancias participantes: Pronatura México, Fundación Coca-Cola y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales actuando a través de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

La reforestación de más de 60 mil hectáreas con alrededor de 68 millones de árboles plantados, ha superando lo realizado por el Movimiento Cinturón Verde en África (Green Belt Movement, GBM) en 38 años de operación.

Actualmente ha beneficiado a 404 municipios de 32 estados del país.

 Informe 2016

Informe 2016

El Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua (PNRCA) colaborar por la restauración ecológica en México a través de diferentes acciones que retribuyan a la naturaleza parte de lo que obtenemos de ella.

El mantenimiento de las zonas forestales no sólo se ocupa de la protección de lo plantado, se combina con labores de sensibilización y convencimiento a la comunidad sobre el impacto que tienen los árboles y las plantas en la disponibilidad de agua y en el bienestar de la región. Como medida para elevar las probabilidades de éxito de esta iniciativa, los participantes en los trabajos de mantenimiento reciben una remuneración económica por las labores realizadas que afianza aún más, su compromiso con el respeto y conservación de las zonas reforestadas.

En el Programa se conservan y rehabilitación los suelos deforestados para evitar mayores áreas erosionadas.

Los viveros son pequeñas empresas administradas y operadas por miembros de la comunidad, en su mayoría lidereados por mujeres. Además, al ser los abastecedores de los árboles y plantas requeridas para los programas de reforestación y reposición de arbolado, representan una oportunidad de empleo y sustento para la comunidad en general.

Para su establecimiento, brindamos el apoyo necesario en su construcción, así como la capacitación y asesoría administrativa, legal y técnica para el cultivo, extracción, empaque y traslado de las plantas producidas.

La mayor disponibilidad de un recurso natural tan importante como el agua ha sido aprovechada en las comunidades en el riego de cultivos agrícolas, proyectos productivos o uso doméstico, lo cual repercute positivamente en la calidad de vida de los beneficiarios.

Se trata de excavaciones cubiertas de geomembranas sintéticas (cubierta plástica) para acumular agua pluvial. Las ollas pueden llegar a almacenar miles de metros cúbicos y favorecen esquemas de manejo integrado y eficiente del agua permitiendo que ésta sea empleada en actividades productivas; al tiempo que crea fuentes de empleo y tiene un impacto positivo sobre el paisaje, funge además como punto de reunión para actividades sociales en las comunidades.

Estos dispositivos están hechos de concreto hidráulico y
su construcción se realiza en sólo un
día gracias a la utilización de moldes
prefabricados. Son colocadas, por
decisión de las comunidades en 
lugares importantes
por su concurrencia y uso común, tales
como escuelas, iglesias, cocinas públicas,
centros de salud y comunitarios.
En todos estos lugares se permite el libre
acceso al agua contenida en las cisternas.

El abastecimiento de estos contenedores de agua se puede realizar mediante pipas municipales que las mantienen en un nivel suficiente para solventar los requerimientos de la comunidad. Sin embargo, también pueden ser llenadas con agua de lluvia, recolectada mediante techos captadores instalados por personal del Programa.

Un sistema de apoyo para recolectar agua en las viviendas de las comunidades donde escasea, es a través de techos captadores de agua de lluvia. Esta iniciativa ha incentivado la creación de huertos de traspatio, como una alternativa de ingreso económico para las comunidades que habitan las zonas reforestadas. A los dueños se les brinda capacitación y asesoría técnica para que cuenten con los conocimientos suficientes para un adecuado funcionamiento y control de su huerto y se les provee de infraestructura para almacenaje de agua (techo captador) e instalación de un sistema de riego por goteo.

Las plantas de tratamiento de agua residual están orientadas a la sustentabilidad del recurso agua y cuentan con sistemas de energía alternativa que conllevan a menores costos económicos que hacen viable su operación ininterrumpida a mediano y largo plazo. El esquema de saneamiento utilizado permite que el agua tratada pueda emplearse en proyectos productivos, en riegos complementarios de zonas reforestadas, huertos de traspatio y viveros comunitarios.

Los proyectos productivos son oportunidades para el desarrollo económico local a través del aprovechamiento de recursos forestales no maderables, logran un impacto positivo en el bienestar y forma de vida de las comunidades, ya que son una fuente de sustento familiar.

Los creadores del Programa participan en la puesta en marcha de estos proyectos y trabajan constantemente para su vinculación con otras localidades mediante la búsqueda de canales de comercialización, industrialización y diversificación de productos.

La instalación de árboles frutales ha constituido un refuerzo en las acciones de reforestación y conservación de suelos para recarga de mantos acuíferos, puesto que al ser plantados en áreas contiguas a las zonas reforestadas, propician la continuidad de los ciclos hidrológicos y evitan la utilización de los recursos en estos terrenos bajo recuperación ecológica. En algunos casos, al ser colocados como cortinas rompe vientos, también coadyuvan a la protección y conservación de los suelos.

Con el objetivo de disminuir el uso de leña proveniente de bosques y áreas sujetas a restauración ecológica, el Programa inició acciones para promover la instalación de estufas ahorradoras en algunas comunidades.

El Programa puso en marcha este proyecto por la ventaja de su cultivo que posee en la captación y retención de agua, como por ser un excelente producto para comercializar y brindar un beneficio económico a sus productores.

Esta estrategia productiva está dirigida a zonas de alta sequía y ofrece alternativas de producción de hortalizas, árboles frutales, hierbas aromáticas y especias, tanto para el autoconsumo de la población como para la venta de excedentes. Este logro ha sido posible gracias a que el Programa apoya con la instalación de sistemas de riego por goteo y la capacitación suficiente para el adecuado manejo del agua.